Eventos Musicales
FIESTAS VIEJO JACK

PRÓXIMO EVENTO


VIEJO JACK
El lugar donde la música vuelve a reunir a quienes nunca dejaron de pertenecer
La historia de un movimiento cultural nacido en Uruguay y destinado a seguir viajando por el mundo.
Libro Oficial
PRÓLOGO
La música siempre encuentra el camino de regreso
Hay historias que nacen para ser recordadas.Y hay otras que nacen para ser vividas. La nuestra pertenece a estas últimas. Porque antes de existir un escenario…Antes de abrir una puerta…Antes de encender una luz…Antes de que sonara el primer acorde…Ya existía algo mucho más importante.
Existía el deseo de encontrarnos.
No para escapar de la realidad. Sino para compartirla. Para descubrir artistas. Para celebrar la amistad. Para conversar hasta que amaneciera. Para emocionarnos con una canción. Para sentir que, aunque viniéremos de lugares diferentes, hablábamos el mismo idioma. El idioma de la música. Con el paso de los años comprendimos algo que jamás habíamos imaginado. Las personas no recordaban únicamente los conciertos. Recordaban cómo se habían sentido. Recordaban el abrazo de un amigo al terminar una canción. La conversación que cambió una vida. La banda que descubrieron por casualidad. El músico que, después de bajar del escenario, se sentó a compartir una copa como si fuera uno más. Las improvisaciones que nadie había anunciado. Las noches que parecían eternas. Las primeras miradas. Los reencuentros. Los comienzos. Los finales. Comprendimos que la música nunca había sido el destino.
Había sido el camino.
Porque la música tiene un poder extraordinario. Puede detener el tiempo. Puede despertar recuerdos. Puede hacernos volver a un instante que creíamos perdido. Pero existe algo todavía más poderoso. La capacidad de volver a reunirnos. Y fue entonces cuando entendimos cuál era realmente nuestra historia. Nunca construimos simplemente un restaurante. Nunca abrimos únicamente un bar. Nunca organizamos solamente conciertos. Sin darnos cuenta…
Estábamos construyendo una comunidad.
Una comunidad formada por músicos, Artistas, Productores, Periodistas, Fotógrafos, Técnicos, Empresarios, Patrocinadores, Familias, Amigos Y miles de personas que, sin pedir permiso, hicieron suyo aquel lugar.
Con el tiempo cambiaron las ciudades.
Cambiaron los escenarios, cambiaron las generaciones Cambió la forma de escuchar música, cambió el mundo. Pero hubo algo que jamás cambió. La necesidad de pertenecer. Y quizás esa sea la mayor enseñanza que nos dejó Viejo Jack.
Los lugares pueden cerrar. Las luces pueden apagarse. Los escenarios pueden desmontarse. Pero las comunidades… Las comunidades nunca desaparecen.
Simplemente esperan el momento de volver a encontrarse.
Hoy ese encuentro tiene un nombre.
Fiesta Viejo Jack.
No como un homenaje al pasado sino como la continuación natural de una historia que nunca dejó de escribirse. Porque nunca quisimos vivir de la nostalgia. La nostalgia es hermosa pero dura apenas un instante. Nosotros elegimos construir algo mucho más profundo… Pertenencia.
Queremos que quien llegue por primera vez a una Fiesta Viejo Jack sienta exactamente lo mismo que quien estuvo en el Viejo Jack de hace treinta años.
Que ha llegado a un lugar donde nadie necesita demostrar quién es. Donde las etiquetas desaparecen. Donde un músico reconocido puede compartir escenario con quien toca su primera canción. Donde un DJ puede convertir una sesión en un viaje por la memoria de varias generaciones. Donde una guitarra sigue emocionando. Donde una voz sigue erizando la piel. Donde el Rock y el Glam siguen siendo una forma de vivir. Creemos que la música tiene la capacidad de unir lo que el tiempo separa. Creemos que las mejores canciones nunca envejecen. Creemos que las personas siguen necesitando lugares donde sentirse en casa y creemos que el verdadero lujo no está en un escenario más grande, ni en una producción más costosa. El verdadero lujo es conseguir que, durante unas horas, cientos o miles de personas respiren al mismo ritmo. Que canten la misma canción. Que sonrían sin conocerse. Que vuelvan a creer que todavía existen lugares donde la música importa más que el ruido.
Ese lugar es Viejo Jack.
Ayer, hoy y mientras exista alguien dispuesto a emocionarse con una canción…También mañana.
Porque nunca organizamos fiestas.
Creamos lugares donde la música vuelve a reunir a quienes nunca dejaron de pertenecer.


LOS INICIOS
Sobre Viejo Jack
EL COMIENZO
Viejo Jack: El bar del Tennessee que nació en Canelones - Uruguay.
La esquina donde comenzó todo
Parque de Miramar, Canelones, 1996.
En una esquina tranquila, rodeada de calles empedradas y casas elegantes, un pequeño restaurante abandonado llamó la atención de dos amigos: Marcos Marín y Marcel Forjan. Lo que otros veían como un local vacío, ellos lo imaginaron como un templo del rock and Roll Glam.
"Quisimos traer el espíritu de un típico bar norteamericano del Tennessee, con madera, porche, logo al estilo de Jack Daniels…
y música en vivo de la mejor calidad." —Marcel Forjan
Un bar que parecía de película
La remodelación fue total. Sobre la estructura original se construyó una ampliación íntegramente en madera, con un amplio porche de entrada y un cartel tallado inspirado en las etiquetas de Jack Daniels. A la izquierda, antiguos surtidores de Texaco completaban la ambientación. Desde la vereda, parecía un bar perdido en una ruta polvorienta de Tennessee.

El Factor Sorpresa... no existían los móviles en esa época.
Viejo Jack abría jueves, viernes y sábados, de 20:00 a 2:00, con banda estable formada por Juan Satalía, Guzmán Mendaro, Fabián “Fafa” Barbosa y Marcel Forjan.
El gran imán era el misterio: nunca se anunciaban los artistas invitados. Los clientes podían llegar a cenar y terminar viendo en vivo a Gabriel Carambula, Pappo, Andrés Calamaro, Marciano Cantero (Enanitos Verdes), Fabiana Cantilo, Marky Ramone, Ulises Butrón, Los Traidores, Los Buitres, No Te Va Gustar, Maná, Charly García, David Lebón, Hereford y muchos más.
"Era magia pura: nadie lo esperaba y, cuando aparecían, el lugar explotaba." —Marcel Forjan
El cierre de una era (1996 – 2002)
2002, ante el contexto económico, Marcel decidió cerrar el capítulo uruguayo de Viejo Jack y trasladarse a España.
Viejo Jack dejó un legado inigualable: un bar que unió música, gastronomía, estética y marca, que ayudó a posicionar a Jack Daniels Y OTRAS EMPRESAS ASOCIADAS como parte del ADN del Rock Glam en Uruguay, y que sigue vivo en la memoria de quienes vivieron esas noches irrepetibles.

Prensa Viejo Jack
1996-2024

Entrevista Doble página Revista Sábado Show - El Pais - Uruguay

Nota de prensa Sábado Show -El País - Uruguay
Parque de Miramar -Canelones-Uruguay

Entrevista del Diario Observador

Entrevista Diario el Observador -Uruguay.
Viejo Jack - Puerto PDLE - Enero 2000-Enero 2001
Entrevista Canal 4 Uruguay / Viejo Jack La Barra
Enero 2002 - La Barra - Punta del Este.


NACIMIENTO DE LA FIESTA VIEJO JACK
JOSÉ IGNACIO- PUNTA DEL ESTE- URUGUAY / ENERO 2024
VIEJO JACK – El Espíritu del Rock Glam vive aquí.
A veces las grandes historias vuelven cuando menos se esperan. Era finales de un día cualquiera en el Mediterráneo. Marcel Forjan,
creador de Viejo Jack, caminaba por la playa donde vive desde 2002 lejos pero nunca desconectado del fuego del Rock y la música.
De pronto, suena el teléfono. Era Dinamita Pereda (Músico & Productor Uruguayo) del otro lado de la línea, con una frase que lo cambiaría todo:
“Vos nunca te diste cuenta de la dimensión de lo que creaste aquí en el Uruguay con Viejo Jack.”
Tenía razón.
De esa llamada nació la idea de revivir el espíritu de aquellas noches únicas donde la música, los amigos y la pasión se fundían en un mismo latido.
Así, en enero de 2024, nació La Fiesta Viejo Jack, y lo que sucedió fue mágico.
Hoy, ya vamos por su 6ª Edición - Fiesta Viejo Jack Buenos Aires el 22 de Agosto 2026

FIESTA VIEJO JACK
19 DE ENERO 2024
PIONERO CLUB CULTURAL
JOSÉ IGNACIO
URUGUAY

FIESTA VIEJO JACK
18 DE ENERO 2025
PIONERO CLUB CULTURAL
PUNTA DEL ESTE
URUGUAY

FIESTA VIEJO JACK & SNACKY
22 DE MARZO
MONTEVIDEO
URUGUAY

FIESTA VIEJO JACK
17 DE ENERO 2026
PIONERO CLUB CULTURAL
JOSÉ IGNACIO
URUGUAY

FIESTA VIEJO JACK
16 DE MAYO 2026
LAGO MARINTIMO
CANELONES
URUGUAY

VIEJO JACK
Desde 1996... hasta siempre.
Dinamita Pereda Tenía razón.
De esa llamada nació la idea de revivir el espíritu de aquellas noches únicas donde la música, los amigos y la pasión se fundían en un mismo latido.
Así, en enero de 2024, nació La Fiesta Viejo Jack, y lo que sucedió fue mágico.
El reencuentro fue total: músicos, público y generaciones enteras se conectaron otra vez con la energía pura del Rock. Gente de 35 a 60 años cantando, riendo, recordando, bailando. Los músicos, vibrando en el escenario junto a una multitud que volvió a sentirse joven, viva, parte de algo grande.
Aquella primera edición fue un éxito rotundo. Con la banda clásica de Viejo Jack y Fabián “Zorro” Von Quintero (Charly García, Soda Stereo, Ratones Paranoicos), Jim Rip (productor musical y guitarrista de Mick Jagger solista), Dinamita, Marcel Forjan, y muchos más — el espíritu del Viejo volvió a
despertar, dorado, eléctrico, inmortal. Y ahora, enero 2026, nos preparamos para escribir la cuarta edición, el siguiente capítulo.
Porque lo que nació como una idea… se convirtió en una bandera.

Próximo Evento
Fiesta Viejo Jack



PRIMERA PARTE
EL ALMA
"Antes de contar nuestra historia, queremos compartir aquello que nunca podrá fotografiarse, aquello que no aparece en los carteles ni en las entradas, pero que siempre estuvo presente en cada noche, en cada escenario y en cada canción. Queremos hablar del alma. Porque los acontecimientos explican lo que ocurrió, pero solamente el alma explica por qué ocurrió."
CAPÍTULO I
No nacimos para organizar fiestas
Nunca soñamos con abrir un restaurante.
Nunca soñamos con tener un bar.
Y mucho menos con crear una marca.
Si somos sinceros, jamás pensamos en construir un movimiento cultural.
Todo comenzó de una forma mucho más sencilla.
Queríamos crear un lugar donde la música tuviera tiempo.
Donde nadie mirara el reloj cuando una conversación se volvía interesante.
Donde un concierto no terminara cuando se apagaban las luces del escenario.
Donde los músicos siguieran siendo músicos incluso después de guardar sus instrumentos.
Donde una guitarra pudiera cambiar de manos sin protocolo.
Donde una canción pudiera comenzar sin estar escrita en ningún programa.
Queríamos un lugar donde las personas se sintieran libres.
Libres para escuchar.
Libres para descubrir.
Libres para conversar.
Libres para emocionarse.
Con el tiempo comprendimos que estábamos buscando algo mucho más difícil de encontrar.
No buscábamos un edificio.
Buscábamos un hogar.
Porque un edificio puede comprarse.
Puede alquilarse.
Puede decorarse.
Un hogar no.
Un hogar se construye cada noche.
Con personas.
Con abrazos.
Con historias.
Con canciones.
Y así, casi sin darnos cuenta, comenzó todo.
No con un cartel.
No con una inauguración.
No con un discurso.
Comenzó el día en que alguien dejó de decir:
"Vamos al Viejo Jack."
Y empezó a decir:
"Nos vemos en el Jack."
Aquella pequeña diferencia lo cambió todo.
Porque ya no hablaban de un lugar.
Hablaban de un punto de encuentro.
De un sitio que formaba parte de sus vidas.
Ese fue el instante en que comprendimos que Viejo Jack ya no nos pertenecía.
Pertenecía a quienes lo hacían suyo cada noche.
Y desde entonces entendimos que nuestra responsabilidad era mucho mayor que organizar un buen concierto o servir una buena cena.
Nuestra responsabilidad era cuidar un lugar donde las personas pudieran seguir sintiendo que pertenecían.
Porque cuando una comunidad encuentra su casa…
La historia apenas acaba de comenzar.

CAPÍTULO II
El lugar donde la música vuelve a reunirnos
Hay canciones que nunca se fueron.Simplemente estuvieron esperando. Esperando el momento exacto para volver a sonar. Lo mismo ocurre con las personas.Hay amistades que parecen dormidas. Hay abrazos que llevan años esperando. Hay músicos que creen haber tocado juntos por última vez. Y, sin embargo... Basta una canción para que todo vuelva a comenzar.
Siempre pensamos que la música unía personas. Con los años descubrimos que no era exactamente así. La música no une. La música recuerda. Nos recuerda quiénes somos.
Quiénes fuimos. Y, sobre todo... Con quiénes compartimos el camino. Por eso nunca creímos que organizábamos espectáculos. Lo que hacíamos era construir lugares donde las personas pudieran volver a encontrarse. No importaba si habían pasado veinte años. No importaba si vivían en otro país. No importaba si nunca se habían visto. Cuando comenzaba la música...
Todos hablábamos el mismo idioma. Y en ese instante dejábamos de ser desconocidos. Nos convertíamos en una comunidad.
¿Sabes qué descubrimos con el tiempo?Que las personas nunca recordaban la potencia del sonido. Ni el tamaño del escenario. Ni siquiera el repertorio completo. Recordaban otra cosa.
Recordaban a quién abrazaron. Con quien cantaron. Con quién brindaron. Quién les presentó aquella banda. Quién les cambió la vida aquella noche. Porque la música tiene un extraño poder. Hace inolvidables a las personas. No solamente a las canciones. Y quizá esa sea la verdadera razón por la que seguimos haciendo todo esto. No queremos organizar el mejor concierto. Queremos que alguien vuelva a casa diciendo: "Hoy volví a encontrarme." Porque cuando eso ocurre...La música ya hizo su trabajo.
Pero encontrarse no significa regresar al pasado. No se trata de intentar vivir nuevamente aquello que alguna vez fuimos. Tampoco de mirar hacia atrás con nostalgia, como si los mejores años ya hubieran terminado.Se trata de reconocer que aquella energía todavía vive dentro de nosotros. Que seguimos emocionandonos cuando comienza una canción.
Que todavía sentimos la necesidad de acercarnos al escenario. Que aún podemos mirar a alguien que no conocemos, cantar juntos un estribillo y comprendernos sin necesidad de pronunciar una sola palabra. Eso es pertenecer. Pertenecer no significa haber estado desde el principio. No exige conocer toda la historia ni haber vivido cada una de sus noches. Pertenecer es sentir que ese lugar también es tuyo. Por eso Viejo Jack nunca fue solamente un restaurante, un bar, una fiesta o un escenario. Fue algo mucho más difícil de explicar y, al mismo tiempo, mucho más sencillo de sentir. Fue un punto de encuentro. Un lugar donde músicos, artistas, amigos y desconocidos podían compartir la misma noche sin distancias
ni barreras. Donde quienes estaban sobre el escenario formaban parte de la misma celebración que quienes se encontraban frente a él. No había dos mundos separados. Había una sola energía.
La música circulaba entre todos y convertía cada encuentro en una experiencia irrepetible. Nadie sabía exactamente qué podía suceder. Un músico podía subir inesperadamente
al escenario. Una canción podía transformarse en una improvisación. Un abrazo podía recuperar una amistad que parecía perdida. Y una noche cualquiera podría terminar convirtiéndose en parte de nuestra historia. Tal vez por eso, tantos años después, las personas todavía recuerdan Viejo Jack como si acabaran de salir de allí.
No recuerdan únicamente un lugar. Recuerdan cómo se sentían cuando estaban juntos. Y cuando una historia consigue permanecer viva en la memoria de tantas personas, ya no pertenece solamente a quien la comenzó. Pertenece a todos los que alguna vez formaron parte de ella. A quienes estuvieron desde el primer día.
A quienes llegaron después. A quienes regresaron. Y también a quienes todavía no habían llegado, pero estaban destinados a encontrarse con nosotros.
Porque Viejo Jack nunca fue únicamente aquello que sucedió entre 1996 y 2002. Viejo Jack es todo lo que aquella historia consiguió despertar.
Y también es todo lo que todavía está por suceder.

CAPÍTULO III
Una historia que vuelve a ponerse en marcha
Durante más de veinte años, Viejo Jack permaneció vivo en la memoria de quienes habían formado parte de su historia. Los escenarios se apagaron y muchos tomamos caminos diferentes. Pero algo nunca desapareció: la sensación de que Viejo Jack no había terminado realmente. En 2024, una llamada de Federico “Dinamita” Pereda volvió a encender aquella chispa. En Pionero Club Cultural, cerca de José Ignacio, encontramos el lugar perfecto para hacernos una pregunta inevitable:
¿Y si volvemos a reunirnos?
No para repetir el pasado, sino para recuperar su esencia y permitirle seguir creciendo.
Así nació la nueva etapa de Fiesta Viejo Jack. Regresaron amigos, volvieron a encontrarse músicos y llegaron nuevas generaciones que nunca habían conocido el Viejo Jack original, pero comprendieron inmediatamente su espíritu. Porque para pertenecer no hace falta haber estado desde el principio. Solo hace falta sentirlo.
Después de cinco ediciones en Uruguay, Fiesta Viejo Jack cruzará el Río de la Plata. El 22 de agosto de 2026 celebrará su sexta edición y llegará por primera vez a Buenos Aires, en Moby Dick Club. Pero Buenos Aires será solamente el comienzo de un nuevo camino. Fiesta Viejo Jack seguirá recorriendo ciudades, reuniendo artistas, DJs, músicos y personas de distintas generaciones alrededor de una misma pasión. Porque Viejo Jack ya no pertenece únicamente a un lugar.
Pertenece a todos los que sienten el rock como una forma de vida. No heredamos solamente una historia. Cada edición escribe un nuevo capítulo.
GRACIAS
ÚNETE A NOSOTROS
FIESTA VIEJO JACK
TODO POR EL ROCK N’ ROLL
GALERÍA DE FOTOS
Fotografías de las 3 ediciones previas Fiestas Viejo Jack realizadas en Pionero Club Cultural Santa Mónica - José Ignacio y en Montevideo.

































